Editoriales

«CARAVANAS IMPARABLES. AVANZAN 4 MIL»

México es hoy una gran coladera. Sin duda muchos aún piensan que los transmigrantes de paso por nuestro país está compuesto por gente genuina que solo están huyendo de sus regiones expulsoras por falta de recursos económicos, trabajo, inseguridad, amenazas de criminales, o fenómenos climatológicos.

Pero debemos hacer un alto en el camino y reflexionar profundamente, que nada que nos digan ahora es totalmente cierto.

No es casuístico que hoy los migrantes de paso, se componen por familias enteras, de mujeres embarazadas, adultos mayores, pero principalmente, por menores acompañados y masvgrave aún, menores no acompañados.

Gran parte de los migrantes que son entrevistados, se les escucha repetir hasta el cansancio, que ellos solo pretenden alcanzar el mal llamado «sueño americano». Más falso no puede sonar esta narrativa.

Falso por que desde hace 9 años, primero con el gobierno de Obama, luego no se diga con Trump, y mas reciente con Biden, son muy pocos los migrantes mexicanos, centroamericanos, cubanos y haitianos, que lograron escabullirse dentro del territorio de EE.UU. Además, de los que lograron pasar ilegalmente, gran parte de ellos ya fueron «deportados» por las autoridades de aduanas y sistema fronterizo norteamericano.

Los menos, que se les dio ficha para analizar su posible cita de «audiencia» para que los jueces de migración analicen su petición de asilo político o humanitario, se sabe que muy pocos serán aprobados, pero que todos, tendrán que seguir su supuesta audiencia en territorio fronterizo mexicano, bajo el nefasto y criticable programa de Donald Trump, heredado  ya a Joe Biden, de «Quédate en Casa» o MPP por sus siglas en inglés, que les obliga esperar en México y no en los Estados Unidos para la anhelada audiencia.

En medio de esta insultante «incertidumbre» jurídica y de falta de dignidad en el trato humanitario, hace más de un mes, vimos como de un día a otro, se desplazaron 14 mil migrantes haitianos, en autobuses privados fletados por grupos sospechosos.

Luego, seguimos observando diariamente, que no cesan los pasos en forma semi invisible, de grupos entre 10 hasta 200 migrantes conducidos por «traficantes de migrantes o personas» que trabajan en plena impunidad.

Ahora se tiene una caravana de más de 4 mil migrantes centroamericanos, que desde el sábado avanzan sin restricciones a pie por territorio de Chiapas. A punto de llegar a Veracruz y después, la ciudad de México. Más adelante a Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.

Más atrás, ya se amenaza po avanzar más de 29 mil migrantes haitianos, que desde la selva del norte de Colombia vienen cruzando hacia Panamá y luego Guatemala y Chiapas. ¿Ustedes creen que estos desplazados son forzados o son voluntarios? ¡Yo tampoco lo creo!

Para mi conocimiento, manos sospechosas están detrás de todo este fenómeno migratorio descontrolado que manipula y usan a las citadas familias y menores no acompañados, como una «auténtica carne de cañon». Sabemos que NO VAN A PASAR A EE.UU. Por ello, también sabemos que ahora se van a quedar muchos de ellos, en México. Probando mi teoría que ahora no ambicionan el sueño americano, ahora persiguen la «pesadilla mexicana».

Mientras tanto, el gobierno mexicano, los gobiernos de países expulsores, y el gobierno norteamericano, no atinan a hacer un frente común serio y creíble que atienda de raíz este movimiento de masas de «Familias Rotas» que enfrentan un verdadero peligro de enfrentar violencia sin límites en su camino, o contagiarse de Covid-19 de forma masiva, o al menos, de quedar varados en las ciudades intermedias y sobretodo de las dos fronteras norte y sur, son oficio ni beneficio.

Basta ver la actual caravana migrante que, tras caminar cinco días por el sur de México, ya se están acercando cada vez más rumbo a la Ciudad de México con más integrantes hasta superar a la localidad de Villa Comaltitlán, en el sureño estado de Chiapas.

El grupo que había partido el sábado pasado de Tapachula, 60 km más al sur y casi en la frontera con Guatemala, con unas 4 mil personas, para hoy había multiplicado su tamaño y aunque es difícil medir la cifra exacta de sus integrantes, activistas que acompañan a los migrantes aseguran que sumaban ya unos 6 mil.

“La caravana es como un imán, va chupando gente, se van uniendo migrantes que se han quedado en los municipios (de la costa de Chiapas)”, dijo Irineo Mújica, de la organización Pueblos Sin Fronteras.

Esto no va a terminar este fin de semana. Muchos ojos están atentos a su evolución, pocas mentes se atreven a hacer algo serio y definitivo. Los gobiernos tienen miedo que este movimiento se termine de salir de control. Todos opinan algo, pero nadie hace nada por explicar y detener estos éxodos que amenazan con dejar sin gente varias regiones de Centroamérica y del Caribe…

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